viernes, 4 de marzo de 2011

Fragmento

Y después de tantos años en silencio, he aqui a la que nunca me abandono, esa sombra alta y fornida que atormento mis sueños para volverlos tiernos escenarios de grises y rojo,... rojo... y verde.

El sentir continuo de la caricia que es prohibida y mas bien no bienvenida, grito ahogado que no quiere salir porque al tallar sus uñas contra la pared de la garganta la desquebraja hasta sangrar.... " y yo que creía no volver a verte"

Pequeños saltos de la vida en tiempo y espacio donde lo inevitable se vuelve presente, la sensación de un caracol dejando su estela plateada sobre mi piel es casi tan agraciada como un buitre al arrancar los intestinos del que yace bajo sus alas.. benditos sean los velos negros de a cordura para opacar a la desquicia.. déjalo.. déjalo déjalo déjalo déjalo! DÉJALO YA! Deja que se vaya a reinar en ese desierto tan árido como siempre donde solo te mostraba la agonía del ser querido , basta!

Que sus ojos grises no te persigan por la eternidad... ya suficiente tenemos con aquellos que cambian de forma para visitar en sueños... mira al holograma que sale de tus órbitas.. nuevamente se encuentra en la esquina.. intensidad de colores y gamas de grano pequeño y grande donde formando al de altura...se posa en los ojos a media noche


Me pregunto donde quedó el tacto humano que no se creó para profanar los templos

Se me dio el don del olvido.. pero me pregunto porque no puedo olvidar esa sensación cuando pude olvidar todo lo demás

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